Home del MSI | Oraciones | El Camino Sufí | Rayos de Estudio | Estructura del MSI | Iniciación | Links | Artículos

Rayo de la Hermandad

Los Hijos de Hazrat Inayat Khan
Hidayat, Kair-un-nisa, Noor-un-nisa, Vilayat

Se ofrecen seminarios sobre varios temas de entrenamiento espiritual, tales como Yoga, Filosofía, Psicología, Danzas de Paz Universal y diferentes estilos de meditación.

El Ideal de la Hermandad

El Ideal de la Hermandad inspira y guía todos los esfuerzos propios, ofrecidos en humildad para difundir un Mensaje de Amor, Armonía y Belleza; un mensaje que cada uno sirve de acuerdo a la sintonía de sus propias convicciones.

En tanto seguidores de este ideal, la motivación del corazón se expresa en la transparencia de la propia comprensión de la opinión de los demás, con la misma intensidad con la que uno quisiera que los demás comprendieran nuestras convicciones. Es entonces cuando desaparecen los pre-conceptos, dejando lugar a la Sabiduría.

El Ideal de la Hermandad está dirigido a todo el mundo a nivel de los Ideales de la Unidad de las Religiones, que ofrece Paz Interior a las almas cuyos corazones están abiertos a la diversidad de imágenes de la Unica y Sola Verdad; el Divino Espíritu de Guía. Al hacerlo, se lleva a la realidad el privilegio ofrecido por todos los Hermanos y Hermanas de tornarse ejemplos vivientes del Mensaje de Amor, Armonía y Belleza.

Los Siete Aspectos de la Hermandad por Hidayat Inayat Khan

DESDE UN PUNTO DE VISTA HUMANO:
dirigirse a cada uno / a en su propio tono

DESDE UN PUNTO DE VISTA SOCIAL:
mostrando comprensión por la opinión de los demás

DESDE UN PUNTO DE VISTA RELIGIOSO:
promoviendo la unidad de los ideales religiosos

DESDE UN PUNTO DE VISTA MORAL:
ofreciendo todo lo que se espera de uno sin esperar nada a cambio

DESDE EL PUNTO DE VISTA DE LA SABIDURÍA:
siendo un ejemplo viviente de amor, armonía y belleza

DESDE UN PUNTO DE VISTA MÍSTICO:
librándose a uno mismo de la ilusión del ego

DESDE UN PUNTO DE VISTA SPIRITUAL:
sintonizándose a sí mismo y a los demás con el divino espíritu de guía

El Gran Ideal de la Hermandad

Nuestro Maestro Hazrat Inayat Khan ha mencionado muchas veces de diversas maneras que el secreto reside en contactar a los demás en su propio nivel religioso, espiritual y cultural, sintonizándose con sus características. Una de las imágenes que nos da nuestro maestro es la siguiente: un Maharajá, en toda su gloria, es invitado a compartir una hogaza seca de pan y un poco de agua en la choza de un mendigo. Si en esa circunstancia hiciera el esfuerzo de colocarse al nivel del mendigo indigente, de modo que éste no sintiera envidia ni vergüenza, mostraría verdadera grandeza de alma. De la misma forma, si el mendigo fuera invitado al palacio del Maharajá, para merecer dicho privilegio, debería hacer todo lo posible por comportarse correctamente, evitando las palabras o acciones inarmónicas y sintonizándose con la belleza, la gloria y la majestad del palacio. Estos son ejemplos extremos de situaciones que, quizás más sutilmente, acaecen de una forma u otra en nuestras vidas.

Este nos lleva a otro tema: aún si no coincidimos con la opinión de alguien, no debemos olvidar que tiene el derecho de no compartir nuestra opinión. Si esperamos que los demás respeten nuestras opiniones, debemos respetar el hecho de que alguien tenga opiniones diferentes a las nuestras. Respetar la opinión de otro no significa aceptarla: por el contrario, al hacerlo reforzamos la nuestra.

Si queremos convertir en realidad ese precioso privilegio que nos ha sido otorgado a todos y a todas, de convertirnos en ejemplos vivientes de amor, armonía y belleza, debemos comprender las palabras de Hazrat Inayat Khan: “Haz de Dios una realidad y Dios te convertirá en verdad.” Sólo cuando la mente se purifique, liberándose de todas las distinciones y diferencias y reteniendo tan sólo los conceptos abstractos relevantes relativos a nuestro ideal, comprenderemos el significado de las palabras: “No ser es ser.”

El conocimiento es indiscutible cuando se prueba voluntariamente frente a las contradicciones aparentes, a diferencia del dogma, que no admite razonamientos comparativos. Ni tampoco la inspiración contradice a la razón: aunque no siempre parezca lógica, la inspiración es, en última instancia, la realización de la razón. La discriminación carente de razón es una comprensión distorsionada, generada con frecuencia por emociones provocadas por conceptos ideológicos e interpretaciones erradas. Todos los pensamientos y las acciones arrastran al mundo mental en sus oleajes respectivos. Cuando un pensamiento o una acción no ocupa más nuestra atención, suponemos que las olas han cesado de elevarse y de romper, cuando en realidad sólo se han reducido en intensidad. El mundo mental puede ser nuevamente agitado una y otra vez por aguas tormentosas, cada vez que se activa el poder de la memoria. Si restringimos nuestros pensamientos y nuestros sentimientos, obtendremos la maestría sobre la ilusión del ego. Si rehusamos identificarnos con todo lo que estimula nuestra autoconciencia, ofreceremos reposo a los mecanismos del pensar.

Dediquemos por lo tanto nuestras mentes, nuestros cuerpos, nuestros corazones y nuestras almas al verdadero propósito de nuestras vidas: respetar con comprensión transparente las opiniones de los demás, así como quisiéramos ser correctamente comprendidos, y vencer nuestros prejuicios para que prevalezca finalmente la sabiduría, esa sabiduría implicada en el sentido real de la palabra 'Sufí.' Al aceptar este privilegio precioso, saludemos a los demás de corazón como verdaderos hermanos y hermanas, avanzando juntos con un mismo propósito, en el sendero universal de la libertad espiritual.

Representantes de la Hermandad y Directores de Centro

  1. El Director del Centro es básicamente el representante de la Escuela Esotérica del Movimiento Sufí Internacional, con derecho a Bayat (dar iniciación), autorizado a representar las cuatro otras actividades, aunque sin obligación. Los Directores de Centro pueden, por lo tanto, delegar sus responsabilidades respecto de una o más de las otras cuatro actividades, si así lo desean. Sin embargo, no pueden delegar sus responsabilidades como Representantes de la Escuela Esotérica. Si el Director del Centro no puede ejercer, el Representante Nacional debe informar a la Oficina del Representante General (con atención al Supervisor Ejecutivo), proponiendo un sucesor, quien será entonces designado oficialmente por el Supervisor Ejecutivo, tras consulta con el Representante General. En general, el Representante de la Hermandad no es Director de Centro, sino que ejerce dentro de la cadena de los Representantes de la Hermandad en una ciudad, una región o un país, y tiene los siguientes superiores: el Representante Continental de la Hermandad, el Representante Nacional de la Hermandad y el Representante Regional de la Hermandad.

  2. Los Representantes Locales de la Hermandad representan la Actividad de la Hermandad como Representantes del Movimiento Sufí. Su responsabilidad como Representantes Locales de la Hermandad es difundir el mensaje a nivel de las actividades de la Hermandad. Son los “contactos” encargados de suministrar información acerca del trabajo sufí en general, en ausencia del Director de Centro de su área. Sin embargo, si hay un Director de Centro en ese área, deben ejercer en consulta con él / ella. Un Representante Local también puede representar al Movimiento Sufí, como Hermano o Hermana en áreas remotas en las que no hay Representante Nacional, ni Centro Sufí, ni actividad alguna sufí, pero deben abstenerse de organizar actividades esotéricas.

  3. Los Representantes Regionales de la Hermandad son los encargados de mantener el contacto con los demás Representantes Locales de la región. Pueden perfectamente ejercer en una ciudad donde haya uno o más Centros Sufíes, pues su responsabilidad se limita a la actividad de la Hermandad. De todos modos, se espera que exista una buena relación entre el Representante Regional y el Director de Centro de la ciudad. Un Representante Regional puede ser perfectamente responsable por una región entera de un país, y en ese caso debe consultar con el Representante Nacional. El Director de Centro de una ciudad puede también ser Representante Regional de la Hermandad en un área grande en la que no haya Centros Sufíes, así como también ser el Representante Nacional de ese país.

  4. También puede existir un Centro de Hermandad en el que sólo se active el ideal de Hermandad del Movimiento Sufí, sin dar iniciación.

  5. Se espera del Representante Nacional que motive las cinco actividades en un país, pudiendo también, sin embargo, delegar una o más de sus funciones a un Líder calificado, tal como un /a Siraj (a) o un Representante de la Hermandad.

  6. Puede también existir algo así como un Representante Nacional de la Hermandad para un país, calificado sólo para motivar actividades de la Hermandad. Esta situación es rara, pero la tenemos en Singapur y en las Filipinas.

Home del MSI | Oraciones | El Camino Sufí | Rayos de Estudio | Estructura del MSI | Iniciación | Links | Artículos

Última actualización 24/11/06   |  © 2006
Propietaria del sitio Murshida Rabia Ana Perez-Chisti  Representante Nacional del MSI EEUU
E-mail: smiusa@earthlink.net
Mapa del Sitio
Atribución y Renuncia Legal